Mi niña duerme apretando los ojos fuertemente.
Mi niña duerme acunada por ella misma,
y pide siempre leer un poco más de aquel cuento.
Mi niña duerme porque no sabe hablar,
y aunque supiera quizás tampoco podria hacerlo.
porque no encuentra consuelo
y su sueño es un pie menos en la tierra.
Y yo la observo de reojo, sin atreverme a hacer ruido,
huyendo del momento y de los ojos fijos en el techo
Vacío las huellas mientras maldigo estas manos temblorosas mías,
el gesto inacabado que no puedo,
el cuerpo hecho piedra de río entre arena a medio enterrar.
Sin embargo sé
sé que un día llegará el recuerdo.
Mi niña despertará
"que luz tan fría"
Y ahí estare yo para abrazarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario