viernes, 16 de noviembre de 2018


Mi niña duerme apretando los ojos fuertemente.

Mi niña duerme acunada por ella misma,
y pide siempre leer un poco más de aquel cuento.

Mi niña duerme porque no sabe hablar,
y aunque supiera quizás tampoco podria hacerlo.

Mi niña duerme porque es mas fácil dormir
porque no encuentra consuelo
y su sueño es un pie menos en la tierra.

Y yo la observo de reojo, sin atreverme a hacer ruido,
huyendo del momento y de los ojos fijos en el techo
Vacío las huellas mientras maldigo estas manos temblorosas mías,
el gesto inacabado que no puedo,
el cuerpo hecho piedra de río entre arena a medio enterrar.

Sin embargo sé
sé que un día llegará el recuerdo.

Mi niña despertará
"que luz tan fría" 
Y ahí estare yo para abrazarla. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario