domingo, 30 de junio de 2013
Fue ayer
Tenía una historia que quería contarte, pero la vida ganó la batalla apostando la carta de lo real. Detrás de la cortina roja no hay un pasadizo secreto, solo una pared muy negra y sólida. Tenía que hablarte de ese pasadizo y de muchas puertas que ella iba abrir para encontrar(se) con la de la foto, la que no tiene cara aunque sí nombre. Apenas me atrevo a nombrarla ahora que sé de los hechos no ocurridos de una carta escrita por mi yo-niña con letra huidiza. Algo se escapó y resbaló por las escaleras. Yo me quedé sin escondite y sin quien me buscara. Fue ayer.
martes, 25 de junio de 2013
Cerró la puerta de casa de un portazo. Así es cómo quiso marcharse. Nos dejó silencio y el silencio da mucho miedo.
La madre peinaba el cabello de la hija. La niña sabe que lo hace porque desde ese lado puede ver la puerta y vigilar un regreso improbable. Ojalá no vuelva, piensa ella, aunque desde el golpe siente escalofríos cuando mira los ojos de su madre. Ella parece no ver nada, se mueve como un fantasma. Háblame, suplica, pero ambas callan. Si hay algo que da más miedo que el propio silencio es romper su tiranía acústica.
La madre peinaba el cabello de la hija. La niña sabe que lo hace porque desde ese lado puede ver la puerta y vigilar un regreso improbable. Ojalá no vuelva, piensa ella, aunque desde el golpe siente escalofríos cuando mira los ojos de su madre. Ella parece no ver nada, se mueve como un fantasma. Háblame, suplica, pero ambas callan. Si hay algo que da más miedo que el propio silencio es romper su tiranía acústica.
viernes, 21 de junio de 2013
Caminar me hace recordar, y yo caminaba para huir, para partir. Pero no tengo de donde partir: he de inventarme un principio. Necesito saber si andar me llevará algún día a algún sitio diferente, un espacio de posibilidad. Entre paso y paso imagino la torzedura del recorrido predestinado, ¡ahora salto! ¡giro! pero el mundo no quiere acompañarme.
sábado, 15 de junio de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
el infierno musical
Me balanceo en la palabra no pronunciada
hasta saltar
y caer
en el estruendo.
Ese estruendo a circo roto.
hasta saltar
y caer
en el estruendo.
Ese estruendo a circo roto.
martes, 4 de junio de 2013
La noche respira
Esta noche tan bella en su misterio
Esta noche tan bella en su misterio
tan cruel en la promesa de un descanso
condenado al mañana
Esta noche que oculta otras noches
noches de ensueño
de despertares violentos
de gritos desgarrando los silencios
noches de ensueño
de despertares violentos
de gritos desgarrando los silencios
cultivados una noche como ésta
Mi cuerpo espacio en blanco
y el miedo al amanecer
al adiós
a llorar
a no poder llorar
a verte a contraluz saludando al día
a sentirte extraña y extrañarte
Pero no me ves
porque soy sombra
la sombra de una sombra
protegiéndose tras el gesto
-¿O era el verso?-
domingo, 2 de junio de 2013
Decir adiós
La casa ha muerto de inanición; en todas las habitaciones se respira su aire famélico. Desde lejos, antes de entrar en el camino estrecho y terrenoso que conduce hacia sus entrañas, se ve su sombra temblar como si fuera un espejismo, como si fuera el último espasmo del muerto. La chimenea escupe el humo seco de un fuego incapaz de crecer en la madera húmeda Adentro de la casa hay una anciana sentada en una silla del comedor cosiendo y descosiéndose el porvenir. La anciana está ciega. En su ceguera escucha con precisión todos los detalles de la lenta agonía del hogar. La anciana espera a alguien: le espera a él. Pero cuando haya vuelto ya no quedará nada de la casa, ni de la anciana, ni de la condena que le prometió un reencuentro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)